He sido testigo de la frustración de muchos consejeros, pastores y aconsejados, quienes dicen no tener las herramientas para dar una respuesta efectiva a la necesidad de los problemas de desorientación sexual. Este problema va en crecimiento en nuestras congregaciones y a nivel mundial, ya que está escrito en los últimos días seria como Sodoma y Gomorra. El objetivo de este ministerio es dar esperanza donde ya no existe, pues aseguramos que sí hay un camino de salida.
Partiendo de mi propio testimonio, “el cambio radical por el que he pasado en mi estilo de vida gay, más los muchos años de experiencia en el campo de la consejerìa, me han dado la autoridad, al palpar de cerca el dolor y la desesperanza de muchos hombres y mujeres que sufren en silencio por su orientación sexual, así como puedo confirmar que la restauración es posible, es permanente y real porque Jesucristo la asegura y yo también”.
Norma Esquivel, Directora